No soy el mar

A veces confundimos amar con tolerarlo todo. Pero convivir con los demás no significa tener que cargar con sus mierdas. También tenemos derecho a poner límites, cuidarnos e irnos.

«Me apetece Galicia»

A veces un lugar deja de ser un destino y se convierte en un hogar. Este verano vuelvo al mio y, aunque creo que ya lo sabía, veo lo que significa encontrar un sitio al que siempre quieres volver.

Seguir siendo su hogar

Siempre he vivido los cambios con miedo, especialmente cuando las personas que quiero se marchan. Con el tiempo entendí que irse no significa abandonar, sino crecer. Seguiré quedándome, siempre intentaré seguir siendo un hogar al que volver.

Vivir en deuda, vivir atada

A veces la culpa aparece donde no debería y desaparece donde quizá sí tendría sentido. A veces está más ligada a lo que nos enseñan que a nuestros valores.
Quizá tomar distancia de esa culpa impuesta no sea frialdad, sino una liberación.

Me flipan los musicales

Quizá sí conecto con la música, pero desde el recuerdo.
Me transporta a personas, viajes, momentos y sensaciones de hogar y compañía.
Supongo que la vida consiste en construir recuerdos y escoger la banda sonora que queremos que nos acompañe.

Satélites

Quiero pensar que la luna es de colores. Se merece colores. Está ahí, observándonos desde arriba. Nos ofrece estabilidad.
Sin eso, solo somos seres flotando en el espacio.

De buena eres tonta

La decepción no tiene tanto que ver con lo que otros nos hacen, sino con las expectativas que depositamos en ellos. Y ajustarlas, además de difícil, es agotador.

Los putos lunes, supongo

¿Qué culpa tiene el lunes de no ser un sábado?

Solemos demonizar días y momentos sin pensar que los días son solo días, y que la responsabilidad de vivirlos bien es nuestra, no de ellos.